Un préstamo personal es una financiación mediante la cual una entidad financiera presta una determinada cantidad de dinero a una persona, que se compromete a devolverla junto con los intereses acordados en un plazo determinado.
A diferencia de una hipoteca, normalmente no está destinado a financiar la compra de un inmueble ni tiene una vivienda como garantía. Puede utilizarse para diferentes finalidades, como comprar un vehículo, realizar una reforma, afrontar un gasto importante o financiar una compra.
El coste y las condiciones del préstamo dependerán de factores como el importe solicitado, el tipo de interés, el plazo de devolución y las posibles comisiones.
¿Cómo se calcula la cuota de un préstamo personal?
La cuota de un préstamo personal depende principalmente del importe solicitado, el tipo de interés y el plazo de amortización. En un sistema de cuotas periódicas constantes, cada pago incluye una parte destinada a devolver el capital y otra correspondiente a los intereses.
Un plazo más largo suele permitir pagar una cuota mensual más baja, pero normalmente implica pagar más intereses en total. Por el contrario, reducir el plazo aumenta la cuota, pero puede disminuir el coste total de la financiación.
Esta calculadora utiliza los datos introducidos para estimar la cuota periódica, los intereses acumulados y el importe total que acabarás pagando.
¿Cuánto acabaré pagando por un préstamo personal?
El coste total de un préstamo personal no se limita al dinero que has solicitado. También incluye los intereses que se generan durante el periodo de devolución y, en algunos casos, comisiones u otros gastos asociados al préstamo.
Por ejemplo, un préstamo de 10.000 € no significa necesariamente que acabarás pagando 10.000 €. Si el préstamo genera intereses durante varios años, la cantidad total devuelta será superior al capital inicialmente solicitado.
Esta calculadora te permite conocer de forma aproximada cuánto pagarás en total y comparar cómo cambia el coste del préstamo al modificar el importe, el tipo de interés o el plazo de amortización.